Una mascara.

Quien diría que esa relación tan "unida"
tendría tantos problemas.
Estamos lejos,
estando tan cerca.

Anoche me abrazabas
mientras los demás miraban.
Y hoy que ya no están,
no hay por que aparentar.

Solo existen amenazas,
me molestan tus chantajes.
Pero ya me rindo.

No es que no me importe,
es que ya estoy cansada.

Pero para tu suerte,
ya me marcho.
Y lo que quiero
es poder reprimir mi amor hacia ti.

Que no me importe lo que pase,
que no me importe lo que te pase,
que no me importe lo que nos pase.

Y es que en nuestra semana
sólo brillan dos días.
Los demás son de intensa guerrilla.

Pero de ahora en adelante
seré fría,
estaré vacía,
no sabrás nada de mi vida,
ni sentirás que aun tienes a tu niña.

Soledad.

Amiga,

de las mejores diría.

Eres tan agria

fría

sombría.

Me siento abrumada,

tu aura es contagiosa.

Me persigue

Me controla.

Me llevas poco a poco

a formar parte de tu ejercito,

ese ejercito anti-amor,

que me protege de la felicidad

y me descubre ante la inmortalidad.

Jamás seré herida, pensaste.

Te equivocas,

tu ejercito se descontrola,

ya no funciona.

Mi corazón arde,

llora,

grita,

ríe,

suda.

Siempre trata de mantenerse saludable,

pero tu amarga enfermedad lo altera.

eres dañina,

maldita.

Trato de escapar de ti,

me escabullo entre la gente,

río más fuerte

y es ahí cuando estas más cerca de mí.

Trato de ser fuerte,

en cambio amiga,

no me dejas ser valiente.

Derrumbas mi muro,

creando el tuyo.

Y es por todo esto Soledad

que ya no te quiero en mi vida, Amiga.